viernes, 10 de enero de 2014

EXPERIENCIA SWINGUER 2da PARTE

intercambio de parejas

Lo que pasó después fue una experiencia muy intensa, podría calificarla como nuestra verdadera experiencia swinger. Sentados mirando a las otras parejas hacer el amor nos excitamos mucho y no tardamos en comenzar a hacer el amor nuevamente. Todo comenzó muy rico y suave, con muchas caricias y besos. De vez en cuando mirábamos a las otras parejas. Yo comencé a realizarle sexo oral a Andrea. Debo decir que excitaba mucho verla mirar a los demás mientras yo lo hacía. Esa situación no duró mucho, ya que después de un nuevo orgasmo de Andrea ella me sentó y se subió sobre mí. A esas alturas éramos los más efusivos, por decirlo de alguna manera. El hecho de que las demás parejas nos miraran con deseo nos gustó mucho.

Nosotros estábamos en uno de los puf cerca de la entrada. Después de un rato me puse por detrás de Andrea, quien se arrodilló sobre los puf con las manos apoyadas en la pared mientras yo la penetraba. Estábamos disfrutando de ese exquisito momento, cuando entró una pareja joven y con lo primero que se encontraron fue con nosotros. Ella quedó parada muy cerca nuestro. Él la tenía abrazada por detrás. Por alguna razón se quedaron pegados mirándonos (suponemos que fue por lo excitante de la escena). Mientras ella nos miraba, él la tocaba y desvestía. Ella se veía muy excitada. Comenzaron a hacer el amor en el silón grande del centro.
Nosotros cambiamos de posición varias veces; lo estábamos pasando muy rico.
Ya después de una rato el sillón o puf en el que estábamos nos había quedado chico, así es que nos pusimos en el puf grande del centro. Andrea se acostó de espalda mientras yo la penetraba, posición que me permitía seguir mirando alrededor. De pronto me di cuenta que la chica de la pareja joven le tenía tomada la mano a Andrea y se comenzaba a acercar a ella. La verdad es que no le presté mucha atención hasta que Andrea me hablo y me preguntó "¿puedo?". Con un gesto entendí que lo que me preguntaba era si yo accedía a que ella interactuara con la chica joven, a lo que dije “sí”. De ese momento en adelante mi excitación fue creciendo en forma exponencial, imagínate que nunca había visto a Andrea besarse con otra mujer y en ese ambiente, con esa atmosfera, era algo verdaderamente idílico.
Es importante mencionar que habíamos conversado de los límites, supuestamente no interactuaríamos con nadie, ni si quiera Andrea con otras mujeres.
Ellas se besaban y tocaban mientras los hombres seguíamos haciéndoles el amor. Debo decir que todo esto ocurría estando ellas acostadas de espalda.
De pronto, una nueva pareja se puso en el gran y caliente puf del medio. Ella (la crespa en adelante) se inclinó poniendo las manos sobre el puf mientras su pareja la penetraba. Ella no era nada de tímida, parecía saber bien lo que quería. Primero comenzó tocando a la chica joven y continuó besándola. Andrea la comenzó a tocar, para terminar besándola efusivamente. Los besos que ellas se daban eran de mucha excitación, era como si quisieran comerse. En un momento la pareja de la crespa comenzó a tocar un seno de Andrea. Ella tomó su mano indicándole que no siguiera en sus intentos.

A esas alturas, sólo quedábamos en el lugar las tres parejas y lo que estábamos viviendo era más de lo que habíamos pensado e imaginado. En algún momento yo sentí que había perdido la conexión con Andrea y que ella estaba más preocupada de cómo interactuaban entre las tres mujeres. Mi asombro fue grande cuando me propuso que tocara a la crespa, lo que comencé a hacer. La crespa estaba aún con la parte superior de su ropa y cuando la comencé a tocar se terminó de quitar la ropa que le quedaba. Andrea la besaba mientras yo la tocaba y su pareja la penetraba, en un momento ella me comenzó a tocar y sin darme cuenta la estaba besando.
Eso fue un error muy grande de mi parte, ya que aquella situación estaba totalmente fuera de los límites que nos habíamos puesto antes de salir este día. Había violado una regla que habíamos puesto de mutuo acuerdo. Lo que siguió después fue de mal en peor para mí, ya que cambiamos de posición.
 Mientras la seguía penetrando, Andrea quedó encima de la chica joven. Entonces, vi cómo el tipo joven la tocaba y besaba. 
Eso hizo que se acabara todo para mí en ese momento. Obviamente, Andrea se dio cuenta y nos sentamos en los pufs del costado, muy abrazados y tratando de explicarme como habíamos llegado a hacer cosas que declaramos no hacerlas.

Lo que vino después fue una larga conversación de lo que había pasado. De esa conversación rescato dos cosas muy importantes: la primera es que si el amor que tenemos con Andrea no fuera todo lo grande que es, no creo que hubiéramos podido superar el impase que vivimos. La segunda, es que los límites deben ser muy precisos y respetados, ya que la interpretación es distinta según cada persona.
Finalmente contarles que hemos vuelto a tener experiencias swinger y que los errores cometidos esa primera vez no los hemos vuelto vivir...... 


















PRIMERA EXPERIENCIA SWINGUER

intercambio de parejas
PRIMERA EXPERIENCIA SWINGUER

                                







El siguiente relato está escrito por Andrea y yo (Andrés). Lo escribimos, en su mayoría, desde mí como primera persona, para facilitar el relato.
Era una noche especial. Iba a ser nuestra primera experiencia swinger, por lo que estábamos afinando los últimos detalles. Yo por mi parte me afeitaba y Andrea, mi pareja, se terminaba de depilar. Estábamos en eso cuando Carlos y Andrea, la otra pareja, nos llamó. En este relato llamaremos Marcela a la pareja de Carlos, para que no se preste a confusiones.


Nosotros teníamos la idea de ir a un pub cualquiera y, si las cosas se daban bien, ir a un lugar más íntimo para realizar la fantasía que teníamos los cuatro: hacer el amor cada uno con su pareja en un mismo lugar, poder mirar cómo lo hacían la otra pareja, sin interactuar. A decir verdad, ese lugar más íntimo no tenía forma, en realidad no teníamos idea de cómo ni dónde concretar la fantasía.

Desde que hablamos por teléfono ese sábado como a las 22:30, lo que habíamos pensado cambió y empezó a tomar forma. Al final, nos juntamos con Carlos y Marcela afuera del mismo pub al que habíamos ido en la primera cita. Cuando llegamos, ellos ya estaban allí. Nos saludamos, todo bien. Carlos nos propuso que fuéramos a un pub swinger, era un lugar llamado masque2. Hasta ese momento, no teníamos referencias de aquel lugar a través de ningún foro o chat, sólo habíamos oído del syo y la casona. A pesar de que Carlos tampoco conocía el lugar, nos contó de qué se trataba y cómo era la cosa, lo que nos pareció bien, así que accedimos.
Camino al lugar, nos pasamos ene rollos. Una vez que llegamos, nos recibieron súper bien ¡hasta nos hicieron un tour por el local! El lugar tenía varios sectores: unas salitas privadas, unas salas para “interactuar”, unas salas con sillones, una barra y una pista de baile con mesas y un escenario.
Nos acomodamos en una mesa y pedimos unos tragos. Había ya en el lugar unas 4 parejas o más. Nos pusimos a conversar de cosas sin sentido hasta que llegó el momento del show. Primero se presentó una chica la que quedó talmente desnuda y después fue el turno de un chico. De los show no mucho que decir, como cualquier otro que ustedes se puedan imaginar. Después del show se invitó a las parejas a tomarse la pista de baile, lo que nosotros hicimos e invitamos a nuestra pareja acompañante a que hicieran lo mismo, de manera de soltar un poco los nervios.
Una vez que logramos soltarnos un poco les propusimos ir a uno de los sectores con sillones, a lo cual accedieron. Allí conversamos un rato, pero los cuatro estábamos nerviosos y ansiosos de concretar la fantasía. Así es que nos fuimos a una de las salitas privadas que tenía una pequeña mesa y estaba llena de cojines en el suelo. Nos acomodamos y conversamos un poco ¿de qué?, la verdad es que no me acuerdo, en mi mente sólo había pensamientos de cómo sería la situación, quien iba a empezar y cómo seria. Los nervios estaban a mil.
La verdad es que no recuerdo bien, pero creo que nosotros empezamos, debo decir que no nos costó mucho desinhibirnos y hacer el amor casi como si ellos no estuvieran ahí, pero era inevitable de vez en cuando mirar hacia el lado y verlos a ellos haciendo el amor ¡de eso se trataba la cosa! Fue rico hacer el amor con Andrea y no sentir en ningún momento que uno de ellos estuviera pegado mirándonos o que tuvieran intensiones de tocarnos. Por otro lado, nos gustó mirar cómo ellos hacían el amor, Marcela se veía linda. Después que todo acabo cada pareja nos quedamos haciéndonos regaloneos, luego nos incorporamos y nos vestimos.
Las chicas fueron al baño y nosotros nos quedamos conversando de lo que nos había parecido, que tan cómodos nos habíamos sentido y esas cosas. Cuando ellas llegaron, nos contaron que habían ido a la zona hot y que en ese lugar había un par de parejas haciéndolo. Por ser la primera vez que veíamos a otra pareja tener sexo, la idea de ir a un lugar donde había varias parejas haciéndolo despertó nuestra atención y curiosidad por querer ver lo que estaba pasando en ese lugar. Con Andrea no tardamos en proponerles a Carlos y Marcela que fuéramos los cuatro.

Ya en la zona hot nos sentamos los cuatro juntos. El lugar era cuadrado, con puf por alrededor y un puf muy grande en medio, luces bajar y cortinas que lo separaban de la zona de interacción menos hot anterior. Había unas cuatro o cinco parejas haciendo el amor (o teniendo sexo) con sus respectivas parejas. Esa escena fue muy excitante para Andrea y yo. Nos entusiasmamos y nos estábamos acomodando cuando la pareja que nos acompañaba nos informó que se iban porque no podían llegar muy tarde a su casa, por lo que nos despedimos y nos volvimos a acomodar.

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